
TENER vs SER
¿Con cuál de estas dos opciones te identificas?
Cuando te identificas con el TENER, piensas en ti como un personaje que, independientemente de ser un tipo alto, bajo, pícnico o atlético, tu indumentaria no puede dejar de ser de una marca de la moda del momento, tanto si vistes de traje y corbata como si es informal, vas “conjuntado”. Todo adquiere importancia en ti. No puedes pasar desapercibido. Con un solo chasquido de tus dedos, se materializan tus deseos. Sigues al pie de la letra el dicho aquel de “ dinero llama a dinero”, y sabes que teniendo riquezas, todo el mundo te tendrá en cuenta y serás un personaje muy importante; cada vez más.
Puedes llegar a menospreciar a aquellos que no tengan tanto como tú, porque no han sabido utilizar sus recursos de la misma o mejor forma que tú, o no han sido capaces de rodearse de las personas adecuadas para conseguir amasar una fortuna como la tuya. Pero ante todo serás capaz de mirar por encima del hombro a aquel que sea evidentemente mucho más pobre, al cual serás igualmente capaz de darle una limosna que te hará sentir muy bueno y muy compasivo.
Atento amigo: ¡el ego te está jugando una mala pasada! Da igual cuántas obras de misericordia hagas. Da igual cuántas veces has ido a la India, a África o a cualquier otro lugar, a “ayudar” a las gentes que se mueren de hambre.
Cada vez que te olvides de identificarte con el SER, el ego te seguirá jugando malas pasadas. Cuando juzgues o critiques a alguien, el ego hará –y probablemente lo consiga- que te convenzas de que sólo era un comentario. Cuando “ayudes” a alguien sin que te lo haya pedido, el ego te estará convenciendo de que esa es la manera correcta de actuar. Cuando te compadezcas de otro y sufras con él, añadiéndole tu sufrimiento al suyo, el ego estará presente haciéndote ver lo “bueno” que eres.
Piensa por un momento qué pasa cuando te identificas con el SER.
Cuando te identificas con el SER todo se simplifica. Ni siquiera piensas en ti como personaje. No tiene importancia. Puedes pasar desapercibido. No necesitas ir de conjunto. No necesitas ir a la moda. Ni siquiera sería necesario que fueses vestido si no fuera por las normas de convivencia de la sociedad civilizada en la que vives. Puedes no tener más que comer que lo que te da la tierra, cultivada o sin cultivar. No tienes necesidades creadas artificialmente. Pero sobretodo eres una persona que se identifica con la esencia de SER. Y la esencia de SER es Divina. Allá donde vas irradias la energía de tu divinidad que es Amor del que no se ve obstaculizado por los ap-egos. Tu energía divina, la energía de tu SER Divino facilita tus relaciones con todos los SERes de la Creación. Porque Dios se encuentra en ti y en todo lugar.
Así de simple es SER